Última actualización: 22 de julio de 2026
Esta es la versión del 22 de julio de 2026 y sustituye íntegramente a las anteriores, del 21 y del 11 de julio de 2026. Desde su publicación, es el único texto que rige el uso de Pipol.
Cada versión lleva su fecha, y esa fecha es su nombre. La plataforma guarda cuál aceptaste y cuándo —también las anteriores, que no se borran— y te pedirá que aceptes de nuevo cada vez que publiquemos una versión nueva. Puedes consultar tu aceptación en Mi perfil.
Léelo completo antes de operar. Si ya tienes cuenta, podemos pedirte que vuelvas a aceptarlo para seguir usando la plataforma; si no lo aceptas, puedes retirar tu saldo y cerrar tu cuenta conforme a las secciones 9 y 16.
Resumen en corto (no sustituye al texto, solo te orienta): un pipol es una unidad interna de la plataforma, no es dinero ni un depósito bancario. Los pagos en dinero real ocurren fuera de Pipol, entre tú y tu contraparte. Al retirar, tus pipols quedan retenidos en garantía hasta que la operación se cierre. La plataforma gana dinero de dos formas, y las dos están escritas: una comisión al retirar (sección 10) y el margen entre el precio de compra y el de venta, que ya viene incluido en el precio que ves (sección 4). Está prohibido usar Pipol con dinero de origen ilícito o por cuenta de terceros que no declaraste, y si algo se traba estás obligado a colaborar con la información que se te pida. Si el pago con el que recargaste resulta reversado o fraudulento, podemos revertir los pipols que se te acreditaron (sección 17).
La plataforma Pipol (pipol.club) es operada por su titular, al que en este documento llamamos «Pipol», «la plataforma» o «nosotros». El canal oficial para cualquier aviso, reclamación o solicitud relacionada con estos términos es admin@pipol.club.
La razón social, el registro fiscal y el domicilio del titular se publicarán en esta misma sección. Mientras tanto, cualquier comunicación dirigida al correo de contacto se considera dirigida al titular del servicio.
Pipol no es un banco, ni una institución de crédito, ni una casa de cambio, ni una institución de tecnología financiera autorizada, ni un emisor de dinero electrónico. No captamos ahorro, no otorgamos crédito al público y no pagamos intereses.
El Pipol Token (o «pipol») es una unidad interna de cuenta de la plataforma. Sirve para registrar, en un solo número, el valor que tienes disponible dentro de Pipol y para coordinar operaciones entre personas de distintos países.
Un pipol equivale a un dólar estadounidense solo como referencia de cálculo. El pipol no es dinero de curso legal, no es dinero electrónico, no es un depósito bancario, no es un valor, un título ni un instrumento financiero, no es una criptomoneda ni un activo virtual transferible fuera de la plataforma, y no genera intereses ni rendimiento alguno.
Tu saldo en pipols solo puede usarse dentro de Pipol: transferirlo a otro usuario de la plataforma o convertirlo en dinero real mediante un retiro, en los términos de la sección 9.
Cada tarifa de la plataforma es la combinación de un país y un método de pago (por ejemplo, transferencia bancaria en un país, una billetera concreta, efectivo en una ciudad, o una red de criptomoneda). Cada tarifa tiene su propio precio: no existe un precio único por moneda, y el efectivo puede tener un precio distinto al de los métodos digitales de esa misma moneda.
Cada tarifa tiene un valor de compra (el que se usa cuando recargas) y un valor de venta (el que se usa cuando retiras); en las pantallas de la app los verás como tasa de compra y tasa de venta. Ambos los publica la plataforma y pueden cambiar en cualquier momento, incluso varias veces al día. El valor aplicable se te muestra siempre antes de que confirmes cada operación, y el que se aplica es el vigente en el momento en que confirmas.
Margen cambiario, dicho claro: normalmente el valor de compra y el de venta no son iguales, y esa diferencia es un ingreso de Pipol. No se te cobra aparte ni aparece como un cargo: ya está incluida en el precio que ves. Te lo declaramos aquí para que sepas cómo gana dinero la plataforma, además de la comisión de la sección 10.
Pipol es una plataforma de coordinación, emparejamiento y registro. Nuestro papel es poner en contacto a dos partes que quieren lo contrario (una quiere recargar y otra quiere retirar), mostrarles los datos necesarios, conservar la evidencia de lo que pasó y acreditar o liberar pipols según las confirmaciones.
Los pagos en dinero real ocurren fuera de la plataforma. Transferencias bancarias, depósitos, efectivo, billeteras o criptomonedas se envían directamente entre las partes, por sus propios medios. Pipol no procesa esos pagos, no los ejecuta y no los tiene en su poder cuando la contraparte es otra persona.
Tu contraparte en una operación puede ser:
Una misma operación puede repartirse entre varias contrapartes: por ejemplo, una recarga grande puede dividirse en varias piezas y cada pieza ir con una persona distinta, cada una con su propio pago, su propio comprobante y su propia confirmación.
Y esto conviene decirlo sin adornos. A veces la contraparte es el Banco de Pipol o la administración. Cuando es así, el dinero real que envías entra a una cuenta de la plataforma o de quien la administra. En ese caso concreto sí estás pagando a Pipol, no a un tercero.
Y en ese caso Pipol responde de acreditarte los pipols que correspondan. Esa obligación tiene dos condiciones, y ninguna más: que se haya verificado la recepción efectiva del pago, y que ese pago no resulte después reversado, devuelto, cancelado o rechazado de forma definitiva por un banco, un procesador, una red o una autoridad (sección 17). Si el pago solo queda retenido temporalmente, la acreditación se suspende mientras dura la retención y se resuelve cuando esta se levanta: una demora no es una pérdida. En los demás casos, tu contraparte es la otra persona y Pipol coordina, registra y media.
Debes tener al menos 18 años y capacidad legal para contratar. Al crear una cuenta declaras, bajo tu responsabilidad, que:
Estas declaraciones se entienden repetidas cada vez que inicias una operación. Si dejan de ser ciertas, debes decirlo antes de operar.
Puedes crear tu cuenta con correo y contraseña o con tu cuenta de Google. Si te pedimos confirmar tu correo, la cuenta no queda activa hasta que abras el enlace que te enviamos. Eres responsable de mantener tus credenciales seguras y de toda la actividad que ocurra desde tu cuenta.
Si sospechas un acceso no autorizado, cambia tu contraseña y avísanos de inmediato a admin@pipol.club. Las operaciones ya ejecutadas antes de tu aviso son válidas frente a tu contraparte —ella no tiene forma de saber quién estaba del otro lado—, salvo en dos casos: que el acceso no autorizado se deba a una falla de seguridad atribuible a Pipol, o que hayas actuado sin negligencia y nos hayas avisado sin demora en cuanto lo detectaste, en cuyo caso revisaremos el caso conforme a la sección 13 y aplicaremos, si procede, la sección 17.
Verificación adicional. Cuando una operación presente alguna de las señales de la sección 14, cuando supere los límites que fijemos conforme a la sección 16, o cuando haya indicios de que alguien entró a tu cuenta sin tu permiso, podemos condicionarla a que verifiques tu identidad por el medio que te indiquemos antes de ejecutarla. Es una medida de protección, no una sanción, y la aplicamos por el tiempo que haga falta para despejar la duda.
Para usar Pipol es obligatorio aceptar estos Términos de uso y el Aviso de privacidad. La aceptación se registra con fecha y hora en tu cuenta y es la prueba de que conociste este texto.
Recargas. Eliges país, método y monto. La plataforma busca quién puede recibir tu pago y te muestra los datos de cobro y el folio, que debes usar como concepto o referencia cuando el método lo admita (no todos lo permiten). Cuando la ficha del caso te muestra un único bloque de «Cuenta para tu depósito», ahí mismo te dice si hay que poner el folio como concepto. Cuando la recarga se sirve por piezas, la ficha te da los datos de cobro de cada pieza —o te dice que los acuerdes por el chat— pero no te indica ningún concepto: si hace falta uno, acuérdalo por el chat de esa pieza. Pagas por fuera, subes tu comprobante y quien recibe verifica y confirma. Las recargas no cobran comisión: se te acredita el equivalente completo de lo que pagas, al valor de compra vigente cuando confirmaste.
Transferencias entre usuarios. Envío de pipols de una cuenta a otra dentro de Pipol: instantáneas, 1 a 1 y sin comisión. No intervienen divisas ni tasas. Son irreversibles: verifica el destinatario antes de enviar, porque una vez ejecutada la plataforma no puede deshacerla y, fuera de los dos casos del párrafo siguiente, recuperar los pipols dependerá de la voluntad de quien los recibió.
Los dos casos en los que sí actuamos. Que una transferencia no se pueda deshacer técnicamente no significa que quien recibió pipols que no le tocaban se los quede:
Cómo funciona. Solicitas el retiro indicando país, método y tus datos de cobro. En ese momento el importe sale de tu saldo disponible y queda retenido en garantía. La plataforma busca quién te pague: puede ser otro usuario, un socio, el Banco de Pipol o la administración. Quien te paga hace el pago por fuera y lo marca como enviado; el retiro queda por confirmar hasta que tú confirmes que recibiste el dinero. Con tu confirmación (o con la autorización de la administración tras revisar la evidencia) la retención se libera y la operación se cierra.
Qué es exactamente la retención en garantía. Es un registro interno donde se apartan los pipols de los retiros que todavía no se han cerrado. Conviene que entiendas cinco cosas, tal como son:
Retiros servidos a medias. Un retiro puede pagarse por partes. Si una parte se pagó y el resto no encuentra quién lo atienda, la administración cierra ese remanente dejando escrito el motivo, y solo de dos maneras: devolviéndolo a tu saldo, o pagándolo la propia plataforma. La comisión se cobra únicamente sobre lo que efectivamente se te pagó.
Plazos. Un retiro no se cancela solo por el paso del tiempo. Si nadie lo toma, entra a la bandeja de la administración para que se atienda a mano. Trabajamos con diligencia razonable, pero no garantizamos un plazo de pago: depende de que exista contraparte disponible para ese país y ese método, y de terceros que no controlamos (sección 18).
Pero nunca te quedas sin salida. Si alguien declaró el pago de tu retiro y pasan los días sin que la cosa se resuelva, puedes pedir la revisión de la sección 13 en cualquier momento y sin esperar a nada. Abierta la revisión, se le aplica el plazo de la sección 16: la resolvemos en lo estrictamente necesario y, salvo que un banco, una autoridad o un proceso legal impongan otra cosa, no debería exceder de 30 días naturales. Un retiro atascado tiene siempre dos finales posibles: se te paga, o los pipols vuelven a tu saldo.
Tus datos de cobro son tu responsabilidad. Si capturas mal una cuenta, una CLABE, un número de billetera o una dirección de criptomoneda, el pago puede salir a un destino equivocado y ser irrecuperable. Revísalos antes de confirmar. La cuenta de cobro debe estar a tu nombre, salvo que la plataforma autorice expresamente otra cosa.
Recargar no cobra comisión. Retirar sí. Cada retiro tiene una comisión porcentual sobre el monto retirado, que se descuenta de lo que recibes. El porcentaje vigente se te muestra siempre en la app antes de que confirmes, en la misma pantalla del retiro y junto al importe exacto que vas a recibir: ese es el que rige tu operación.
Además de esta comisión, la plataforma obtiene el margen cambiario descrito en la sección 4. No cobramos ningún otro concepto sin mostrártelo antes.
Todo usuario tiene un enlace de referido. Quien se registra con él queda ligado a ti de forma permanente, y ese vínculo se guarda desde el primer día.
Hoy el reparto por referidos está en cero: nadie cobra por referir. Te lo decimos de frente para no prometerte un ingreso que no existe. El programa sigue en pie y tenemos previsto activarlo más adelante: por eso el enlace sigue funcionando y seguimos registrando quién trajo a quién. Cuando se active, el porcentaje y sus condiciones se anunciarán en la app antes de empezar a aplicarse, y solo regirá para las operaciones posteriores. No adquieres por ello un derecho a cobrar retroactivo por lo que tus referidos hayan hecho mientras el reparto estuvo en cero.
Cuando el programa esté activo, una parte de la comisión de las operaciones de quien invitaste se acreditará a tu saldo en pipols. El programa, sus porcentajes y sus condiciones pueden ajustarse o retirarse con aviso previo razonable en la app.
Quedan prohibidos los referidos artificiales: cuentas creadas por ti o para ti, identidades falsas, operaciones circulares entre cuentas relacionadas o cualquier otro mecanismo para generar comisiones sin actividad real. Las comisiones así obtenidas pueden revertirse, y esa reversión se hace con las mismas reglas y los mismos límites de la sección 17: te avisamos antes con el motivo, puedes aportar tu versión, se limita al importe indebidamente acreditado y solo se ejerce dentro de los 30 días naturales siguientes a que tengamos conocimiento. No hay aquí un régimen aparte más duro.
Los socios son usuarios con un rol ampliado: atienden recargas y retiros de otras personas con su propio dinero, en los países y métodos que tienen habilitados, y cobran una comisión por ese servicio. Su operación (cuentas de cobro, límites, prioridad, porcentaje de comisión, crédito y deuda) se rige por la configuración de su panel y por lo acordado con la administración.
Un socio puede quedar en saldo negativo: eso representa su deuda operativa con la plataforma y se administra dentro de la app. La plataforma fija hasta dónde puede llegar ese negativo —el crédito asignado a cada socio—, y al llegar a ese tope el sistema deja de asignarle operaciones.
Y esa deuda es deuda de verdad. El saldo negativo de un socio es una deuda líquida y exigible frente a Pipol. Mientras exista, podemos compensarla contra cualquier saldo, comisión o pago que le corresponda, suspender su operación, y exigir su pago por las vías legales. La deuda subsiste aunque el socio deje de serlo, cierre su cuenta o deje de usar la plataforma. La compensación se limita al importe de la deuda: lo que exceda queda disponible para el socio, y cada compensación aplicada queda registrada en su historial de movimientos, donde puede verla.
La plataforma puede aplicar a un socio un precio distinto del precio general; ese ajuste ocurre entre la plataforma y el socio y no altera el precio que se te mostró a ti antes de confirmar tu operación.
Un socio no es empleado, representante ni apoderado de Pipol, y no está autorizado a ofrecerte condiciones distintas de las que la plataforma te muestra.
Cuando alguien declara un pago y la otra parte no lo confirma, empieza por lo que siempre es cierto: cualquiera de las dos partes puede pedir la revisión de la administración en cualquier momento, desde el primer día y sin esperar a nada. Esa es la vía para desatascar cualquier caso. Si llevas días esperando una confirmación, pídela.
Además, algunas operaciones escalan solas, y conviene que sepas cuáles:
Mientras una revisión sigue abierta y sin resolverse, la administración recibe recordatorios periódicos para que no se quede olvidada. A ti te avisamos cuando se abre y cuando se resuelve; si quieres saber cómo va antes de eso, escríbenos.
Y en cualquier disputa, venga por donde venga:
La administración media de buena fe y con la evidencia que existe. Su decisión resuelve el caso dentro de la plataforma; no es un laudo arbitral ni sustituye las acciones legales que correspondan entre las partes. Y no podemos decidir bien sobre lo que no vemos: por eso los pagos y los acuerdos deben quedar dentro del flujo de la plataforma.
Cuándo conviene reclamar, y por qué te lo pedimos pronto. Preséntanos cualquier reclamación sobre una operación dentro de los 90 días naturales siguientes a su cierre. No es un plazo caprichoso ni una forma de cerrarte la puerta: buena parte de la evidencia se elimina conforme a la sección 21, y pasado ese tiempo es probable que ya no tengamos con qué resolver —ni a tu favor ni en tu contra—. Podrás seguir reclamando después, pero será mucho más difícil sostener nada. Este plazo no acorta ni sustituye los que la ley te reconozca, y no afecta en absoluto a los derechos que tengas de forma irrenunciable.
Estas prohibiciones son la parte más importante de este contrato. Al usar Pipol te obligas a NO:
Qué entendemos por operación irregular. Cuando en este documento hablamos de una operación irregular nos referimos, entre otras, a estas señales concretas: montos que no cuadran con el perfil o el historial; muchas operaciones pequeñas en poco tiempo con el mismo destino; pagos recibidos de terceros no declarados; cambios repetidos de cuenta de cobro; comprobantes inconsistentes con el monto, la fecha o el titular; cuentas nuevas con actividad desproporcionada; coincidencias con listas de personas bloqueadas; insistencia en salir del flujo de la plataforma; y negativa a aportar información cuando se solicita. La presencia de una señal no implica acusarte de nada: implica que la operación puede revisarse conforme a las secciones 15 y 16.
Esta obligación es tuya y es exigible. Si una operación se traba —un banco retiene o congela un pago, una contraparte reclama, una autoridad requiere información, o la plataforma detecta alguna de las señales de la sección 14—, te obligas a colaborar de forma diligente y de buena fe aportando lo que se te solicite, que podrá incluir:
Salvo que se indique otro plazo, deberás responder dentro de los 5 días hábiles siguientes a la solicitud. Si no colaboras, o si la información que entregas es falsa o incompleta, podremos aplicar las medidas de la sección 16, y no responderemos por el retraso o el perjuicio que se deriven de tu falta de colaboración.
Qué hacemos nosotros, y qué no podemos prometer. Cuando algo se traba, Pipol se compromete a intentarlo: revisar el caso, reunir la evidencia, contactar a la contraparte y acompañarte con la información que esté en nuestro poder. Lo que no podemos prometer es el resultado, porque no depende de nosotros: quien decide liberar un pago retenido, descongelar una cuenta o revertir un bloqueo es un banco, un procesador o una autoridad, y ninguno de ellos recibe órdenes de Pipol. Prometerte lo contrario sería mentirte.
Límites de operación. Podemos fijar y modificar límites de monto y de frecuencia por cuenta, por país y por método, y condicionar las operaciones por encima de cierto umbral a la verificación de identidad de la sección 7. Son medidas de control de riesgo, se aplican hacia adelante y nunca a operaciones ya confirmadas.
Retención de una operación. Podemos retener una operación concreta mientras se aclara, cuando existan indicios razonables de alguna de las conductas o señales de la sección 14, cuando un tercero reclame, o cuando lo exija una obligación legal. En ese caso:
Suspensión y cierre. Podemos suspender el acceso o cerrar una cuenta que incumpla estos términos, con efecto inmediato en casos graves (fraude, comprobantes falsos, suplantación, indicios de recursos de procedencia ilícita, elusión reiterada del flujo, o negativa a colaborar). También puedes cerrar tu cuenta cuando quieras, escribiéndonos a admin@pipol.club desde el correo registrado. Al cerrarse una cuenta:
Cuentas inactivas. Si tu cuenta pasa mucho tiempo sin actividad y no respondes a nuestros avisos, podemos suspender su operación por seguridad y pedirte que verifiques tu identidad antes de reactivarla. Tu saldo sigue siendo tuyo: no lo hacemos nuestro por el paso del tiempo, no cobramos comisión de inactividad y podrás reclamarlo y retirarlo cuando vuelvas, con los medios y los límites de este documento.
Cooperación con autoridades. Cuando una autoridad competente lo requiera conforme a la ley, o cuando exista una obligación legal de hacerlo, proporcionaremos la información que se nos solicite y aplicaremos las medidas que se nos ordenen, incluida la retención o el bloqueo de operaciones o cuentas. Lo haremos limitándonos a lo requerido, y te lo informaremos siempre que la ley nos lo permita.
Esta sección existe por una razón concreta, y preferimos decirla: el fraude más común en un servicio como este es recargar con un dinero que después el banco devuelve. Alguien paga con una cuenta robada o desconoce el cargo; el pago parece bueno, se acreditan los pipols, y semanas más tarde el banco reversa la transferencia. En ese momento el dinero ya no está, pero los pipols sí se entregaron.
Cuándo se aplica. Podemos revertir cualquier acreditación o liberación de pipols —da igual que venga de una recarga, de un retiro o de una pieza de una operación repartida— cuando:
Qué podemos hacer. Una consecuencia por línea, para que no haya sorpresas:
Y a dónde va lo que se recupera. Esto importa y por eso se escribe: en una operación entre usuarios el perjudicado no es Pipol, es la persona que entregó sus pipols o su dinero de buena fe. Por eso lo que se recupere se destina primero a restituir a la parte que sufrió la pérdida; Pipol solo conserva lo que le corresponda por comisiones ya devengadas o por lo que se le adeude directamente. La reversión existe para que el perjudicado no cargue con el fraude, no para que la casa gane con él.
Cómo lo hacemos, y qué te toca a ti. Antes de revertir te lo comunicamos por la app o por correo, con el motivo, y puedes aportar tu versión y tus documentos. La única excepción es la urgencia: si hay que actuar de inmediato para evitar que los pipols salgan, podemos retener las operaciones afectadas mientras te avisamos, y el aviso y tu derecho a responder llegan enseguida después. Si demuestras que la acreditación era correcta, te devolvemos los pipols y aquí no ha pasado nada.
Y los límites de este derecho, porque también los tiene. La reversión se limita al importe indebidamente acreditado: no es una multa ni una sanción, y no cubre ningún otro concepto. Solo la ejercemos dentro de los 30 días naturales siguientes a que tengamos conocimiento del reverso, del fraude o del error. No la usamos para reabrir operaciones antiguas por otros motivos.
Buena parte de lo que ocurre en una operación no está en manos de Pipol. Aceptas que no somos responsables, y que no podremos garantizarte un resultado, cuando el problema venga de:
Si un bloqueo o una retención de un tercero afecta tu operación, se aplican los deberes de colaboración de la sección 15: nosotros intentamos ayudar con lo que esté a nuestro alcance, y tú aportas la información necesaria. Y si lo que un banco reversa es el pago de una recarga que ya se te acreditó, se aplica además la sección 17.
Un caso concreto que conviene dejar resuelto: la cuenta del socio se congela con tu pago dentro. Si tu pago sí llegó y quedó verificado, y después un banco congela o retiene la cuenta del socio, tus pipols son tuyos: el socio no puede negarse a completar tu operación ni condicionarla a que su banco lo libere, y su recurso es contra su banco, no contra ti. Solo si esa retención se vuelve definitiva —el pago se reversa o se anula— entra la sección 17, con su aviso, su derecho a réplica y su límite al importe. Mientras tanto, nadie te descuenta nada.
El servicio se presta tal cual está disponible. Puede tener interrupciones por mantenimiento, actualizaciones o causas ajenas, y la disponibilidad de países, métodos, tarifas y contrapartes cambia con el tiempo. No garantizamos disponibilidad continua ni la existencia de contraparte para un país o método determinado en un momento dado.
Pipol no presta asesoría financiera, de inversión, cambiaria, contable ni fiscal, y nada en la plataforma debe entenderse como una recomendación. Las decisiones sobre tus operaciones son tuyas.
Cada quien responde de sus propios impuestos. Es tu responsabilidad determinar, declarar y pagar las contribuciones que correspondan a tus operaciones en tu país de residencia y en cualquier otro que te sea aplicable. Pipol no retiene ni entera impuestos por ti, salvo que la ley lo obligue, en cuyo caso te lo informaremos.
En recargas y retiros, lo que tu contraparte no ve. Por diseño, en esas operaciones los usuarios no ven la identidad de perfil de su contraparte: ambos aparecen simplemente como «Usuario», a los socios se les identifica como «Usuario VIP» y a la administración como «Soporte». El nombre de tu perfil y tu correo no se le muestran a la otra parte en ninguna pantalla. Ojo: eso es tu identidad de perfil. El nombre que va dentro de tus datos de cobro y el de quien firma un comprobante sí se ven, y por una razón que explicamos dos párrafos más abajo.
Y aquí una precisión que preferimos escribir a callarnos. Cuando la operación es entre dos usuarios, tu correo no cruza en ningún caso: el sistema no le da acceso al registro de tu operación, solo a la pieza de pago que le toca. Pero cuando quien atiende tu caso es un socio o la administración, esa persona sí tiene acceso técnico al registro de la operación, que conserva el nombre y el correo con los que la iniciaste. No se los enseñamos en pantalla, y usarlos para contactarte por fuera está prohibido por la sección 14 —también para los socios—, pero decirte que el dato es inalcanzable para ellos sería inexacto.
Lo que tu contraparte sí ve, porque no hay otra forma de pagar. Los datos de cobro que capturas (banco, cuenta, CLABE o equivalente y el nombre del titular) se muestran en claro a quien te tiene que pagar, y el comprobante de un pago se comparte con la otra parte tal como lo subes, incluyendo el nombre de quien depositó. Si eso te incomoda, no realices la operación: no podemos coordinar un pago sin que quien paga sepa a dónde paga.
En las transferencias entre usuarios es distinto, y conviene que lo sepas: como eres tú quien elige a quién le envía, la ficha de la transferencia muestra a las dos partes el nombre y el correo de la otra. Es la única operación en la que tu correo se comparte como identidad con otro usuario. Si no quieres que alguien lo vea, no le transfieras. Aparte de eso, ten presente que en métodos como PayPal o Zelle el dato de cobro es un correo o un teléfono: si lo capturas como cuenta de cobro, lo verá quien tenga que pagarte, igual que cualquier otro dato bancario.
Evidencia: los comprobantes son inmutables. Los que subes no se pueden editar ni borrar mientras el caso está activo, porque son la prueba de la operación.
Evidencia: cuánto dura. Aproximadamente 60 días después de que un caso se resuelve, los comprobantes y los archivos adjuntos del chat se eliminan automáticamente; el registro de la operación (folio, montos, fechas y estados) se conserva. Hay una excepción, y es ancha: cuando una operación se sirve repartida en piezas, el comprobante y los adjuntos del chat de cada pieza no entran en ese borrado y se conservan mientras la plataforma los necesite como prueba. Da igual quién fuera la contraparte de esa pieza —otro usuario, un socio, el Banco de Pipol o la administración—: si tuvo su propia ficha de pago, su evidencia se queda. El texto de los mensajes del chat también se conserva junto al registro de la operación.
Evidencia: la moderación. Cuando la moderación del chat censura un mensaje, la administración conserva el texto original para poder revisarlo. El detalle de todo lo anterior está en el Aviso de privacidad.
Pipol responde por el correcto funcionamiento de la plataforma que opera y por cumplir lo que este documento promete. Dentro de lo que la ley permite, y salvo los casos de la última parte de esta sección:
Estas limitaciones no aplican, y por lo tanto respondemos plenamente, en casos de dolo, mala fe o negligencia grave de Pipol, de daño causado directamente por un error atribuible a la plataforma en el registro o la liquidación de tus pipols, y en general en todo aquello que la ley no permita limitar o excluir, incluidos los derechos que la legislación de protección al consumidor te reconozca de forma irrenunciable. Nada en este documento pretende privarte de ellos.
En la medida en que la ley lo permita: si por un incumplimiento doloso o gravemente negligente de estos términos —en particular de las prohibiciones de la sección 14— un tercero, un banco o una autoridad presenta una reclamación, una demanda o un procedimiento contra Pipol, te obligas a sacarnos en paz y a salvo y a cubrir los daños, las multas y los gastos de defensa razonables y documentados que se deriven directamente de tu conducta.
Para que esta obligación te sea exigible: te avisaremos de la reclamación sin demora, te daremos oportunidad de participar en la defensa, y no reconoceremos responsabilidad ni celebraremos convenios que te afecten sin tu consentimiento, que no podrás negar sin causa razonable. Esta obligación no aplica en la medida en que el daño se haya causado por dolo, mala fe o negligencia grave de Pipol.
Podemos modificar funciones, países, métodos, tarifas, el porcentaje de comisión y estos términos. Los cambios relevantes se avisarán en la app con antelación razonable y pueden requerir que vuelvas a aceptar el documento para seguir operando. Los cambios de precio y de comisión aplican hacia adelante: nunca a operaciones ya confirmadas, que conservan las condiciones que se te mostraron.
Si un cambio no te parece, tu remedio es dejar de usar la plataforma y retirar tu saldo conforme a las secciones 9 y 16.
Y si algún día Pipol deja de operar. Tienes una unidad interna que solo esta plataforma puede convertir en dinero, así que decimos qué pasaría, aunque no esté en los planes. Si decidimos cerrar el servicio:
Las comunicaciones formales entre tú y Pipol se hacen por correo electrónico: nosotros a la dirección registrada en tu cuenta, y tú a admin@pipol.club. También usamos las notificaciones dentro de la app para avisos operativos. Es tu responsabilidad mantener tu correo actualizado y revisarlo, incluida la carpeta de correo no deseado.
Estos términos se rigen por las leyes de los Estados Unidos Mexicanos. Antes de acudir a tribunales, las partes procurarán resolver cualquier diferencia de buena fe escribiendo a admin@pipol.club; contestaremos en un plazo razonable.
Si no hay acuerdo, las controversias se someterán, a elección del consumidor, a los tribunales competentes de su domicilio o a los de la Ciudad de México. Esto no te priva de acudir a las autoridades de protección al consumidor o de protección de datos que te correspondan conforme a la ley, ni de los derechos irrenunciables que tu propia legislación te reconozca si resides fuera de México.
Para cualquier tema relacionado con estos términos, con una operación o con una reclamación, escríbenos a admin@pipol.club desde el correo registrado en tu cuenta.
Documento relacionado: Aviso de privacidad
¿Dudas? Escríbenos a admin@pipol.club.